lunes, 28 de mayo de 2007

PORQUE ME HICE CIUDADANO Y CÓNSUL DEL ESTADO ORLAND

Manifiesto del consulado de Orland chapinero

Me hice ciudadano del Estado noimportista de Orland porque quiero vivir en verdadera libertad y creo que el poder debe ser para ayudar a los demás. Creo en mí y en Orlando I.

Ya sabemos que Colombia en un país rico en todo, en recursos naturales, en razas, en música, también que los dirigentes desde tiempos de la conquista hicieron de este territorio un soberano cagadero. Cada cual explica nuestros problemas desde su percepción, su ideología, grupo social, situación económica, intereses, algunos son imparciales y tienen un punto de vista elevado. Los liberales culpan a los conservadores, el gobierno a la guerrilla y viceversa, los comunistas al dinero, los anarquistas a todos, algunos a la iglesia y otros al reggaeton. Todos tenemos algo de culpa, hemos sido en muchos momentos arribistas, individualistas, prejuiciosos, racistas, "fachos".

Uno de los problemas fundamentales es el de no reconocer nuestras raíces, nuestro mestizaje, él querer ser europeos de tercera categoría. La riqueza espiritual y religiosa de los pueblos “aborígenes”, de indígenas y africanos es inmensa, seguro más que las ideas católicas llenas de culpa, pecado, sufrimiento, infierno y cielo. O que el racionalismo instrumental de occidente, que cree progresar a través de la tecnología, pero deja de lado la riqueza humana, la imaginación, la naturaleza, y nos agrupa en sistemas rígidos y rutinarios.

Es bueno conocer el pensamiento y las ideas religiosas de los otros ancestros para enriquecer nuestro mundo racional. Por ejemplo es interesante el pensamiento de la cultura muisca del centro del país, su concepción de la vida y el arte, el pensamiento chamánico, al igual que algunas ideas espirituales de los “rastafaris” y el Vodoo. No olvidemos tampoco que la religión original de los ancestros europeos no era la católica, esta se expandió desde medio oriente y se consolidó en el declive del imperio romano.
No quiero decir que las civilizaciones "primitivas" eran perfectas, tenian demasiados errores, codigos rigidos, supersticiones estupidas. Pero su lado bueno es muy rico, la combinacion de esas ideas y de nuestra tradición europea nos hace muy fuertes.

Se dice que en la cultura occidental se busca imitar a dios a través de la santidad, mientras que en la oriental y en la de algunos pueblos indígenas y africanos todos somos dios, dios se comunica a través de nosotros. En sus ritos los “aborígenes” entran en trance, dios baila a través de sus cuerpos.

El que ha experimentado otro nivel de conciencia a través de alguna droga, de la meditación, el dolor, u otros medios, seguro se ha percatado de que en un nivel profundo de la realidad todo esta conectado, todos estamos conectados, todos somos una parte de dios. Dios esta en nosotros, somos un vehículo del ser esencial. Si entendemos eso se facilita la comprensión, el ponerse en la posición de otro porque también es uno. Se logra tranquilidad vital, armonía con la creación.

Pero cada uno de nosotros es singular y precioso, nadie vive exactamente igual a otro, ni piensa ni sueña igual. Se logra un alto estado de felicidad cuando sabemos que estamos conectados pero que somos únicos, cuando conocemos nuestra naturaleza profunda, nos aceptamos, y le damos al mundo lo que cada uno puede dar. Así nos quieran agrupar, ordenar, codificar, hacernos pensar igual, no dominan nuestro instinto y sensaciones, no controlan nuestra originalidad.

El Estado Orland en su constitución me garantiza la libertad total sobre mi cuerpo y mi mente hasta que afecte a otro, a diferencia del estado colombiano que parece querer uniformizarnos. He tenido pésimas experiencias con la burocracia del gobierno y la tomba (gendarmería) en cuanto a mis libertades y mis derechos. Por eso no creo en el actual estado de Colombia que legitima la injusticia y la intolerancia, que nos cree niños tontos. Creería en un estado colombiano gobernado por gente totalmente distinta a la tradicional, como el candidato René Segura a quien apoyaré firmemente en su campaña a la presidencia.

Ya se sabe que en un gran porcentaje los que gobiernan el país son los grandes grupos económicos y la casa blanca. Esos grupos dominan además los medios de comunicación, sabemos por ejemplo que la familia del vicepresidente es dueña del único diario nacional. Este país lo construyeron ellos y esta hecho para ellos, a su medida, la gran masa que se joda y trabaje todo el día, que tome cerveza y vote. La clase media que con “pujanza”, titulillos universitarios y urbanidad de carreño aspire a estar a su altura, nunca lo lograrán.

El estado colombiano son una docena de familias ilustradas que manejan a un gran rebaño de burócratas. El resto somos los mestizos ignorantes, “los indios” que deben civilizarse y trabajar para ascender socialmente y lograr “respetabilidad”.

Sí, hay que luchar desde adentro y tratar de revertir la situación, pero si no se puede, si no se puede gobernar por los medios “legales” de este estado lo mejor es nacer de nuevo. Formar una nueva sociedad deacuerdo a principios de libertad y humanidad como el estado Orland.

Orlando I, entiende que todos somos únicos pero que debemos trabajar en comunidad para construir una nueva forma de vida. Él sabe que los ciudadanos deciden sus gustos por sí mismos, deciden su forma de vida, cada ciudadano de Orland es un estado en sí mismo miembro de ese gran estado móvil y liberal. En Orland entendemos que necesitamos trabajar juntos para construir un estado que respete a la naturaleza y a la creación, un estado autosostenible.

En Orland reconocemos nuestra raza múltiple, nuestra riqueza, por eso el pensamiento indígena y africano esta presente, recordemos que el moreno Reggaeman es nuestro líder espiritual. Por eso retomamos esa forma de vida cercana a lo natural, entendemos a la naturaleza como un ser vivo, eso sin renunciar al mundo en el que crecimos. Desde Orland construimos pensamiento para que el mundo evolucione.

Me hice ciudadano y cónsul del Estado Orland porque todos tenemos diferencias pero podemos trabajar en un proyecto común. Un estado real que garantice libertad y bienestar, y en el que la sensibilidad e imaginación son muy importantes.


Con sentimiento compadre,

Juan Sebastián Lozano Mendoza.

1 comentario:

ana dijo...

Estoy muy de acuerdo con lo que escribes en el blog de la flecha.